Jorge H Vargas Ramírez
Una mañana, después de un sueño intranquilo, Gregorio Samsa despertó convertido en un monstruoso insecto… Es el inquietante comienzo de “La metamorfosis” de Franz Kafka. Ahora bien, imagine un aula universitaria, o inclusive media superior, en el que un día, el profesor, sorpresivamente, en lugar de la secuencia que corresponde, le presenta a los alumnos una lectura de pasajes selectos de esta obra de Kafka; Los hipotéticos alumnos, además de la sorpresa, sentirían una curiosidad que captaría inmediatamente su atención. Correspondería al docente, en ese momento, interrumpir y definir qué relación tiene la lectura que harán en la sesión, con el curso que imparte. Desde luego, todo esto requiere de una cuidadosa planeación.
La literatura ha acompañado al proceso educativo desde hace mucho tiempo; sin embargo, se ha circunscrito a materias afines o se ha reducido a textos propios del curso correspondiente. El uso de las obras literarias a fin de vincularlas con áreas de conocimiento aparentemente ajenas es relativamente reciente. Se pretende que se activen procesos mentales en los alumnos que los obligue a encontrar conexiones entre el tema literario y el tema propio del curso.
En virtud de la enorme producción literaria mundial, existe un material riquísimo para vincularlo a la tarea educativa, de manera que el profesor puede pedirle una lectura en la que el educando fácilmente ubique los puntos de contacto o bien, lecturas complejas que requieran un esfuerzo neuronal mayor. Desde luego, las variables son dependientes del nivel escolar, el curso correspondiente y la finalidad del ejercicio. Asimismo, el uso de esta estrategia no debe alterar el avance del curso relativo, por lo que su implementación en el aula debe ser eventual y en este sentido, debe destacarse que requiere de una cuidadosa planeación, a partir de los objetivos temáticos.
Algunas de las ventajas del uso de estas estrategias educativas son: 1. Rompe la rutina del desarrollo del curso correspondiente; 2. Le abre una puerta al alumno al universo literario, con todas sus ventajas; 3. Permite el desarrollo de otras habilidades, como atención selectiva en base a los objetivos del ejercicio, ubicar puntos de contactos entre el material y el tema del curso, y 4. El alumno amplía su vocabulario y mejora su entendimiento de temas diversos.
Por otra parte, otra ventaja es que mucho del caudal literario se encuentra fuera de las reglas del copyright, accesibles para cualquier persona en la red; En este sentido, el profesor debe sondear con anticipación si todos tienen internet en casa, a fin de que no quede ningún educando sin su copia correspondiente. En este orden de ideas, el profesor debe recomendar que páginas electrónicas son confiables para descargar los libros.
Pongo un ejemplo para el uso de esta herramienta: para explicar en sociología, ciencia política, economía, o las teorías del estado como habrían evolucionado las sociedades humanas de las primitivas hasta las medianamente complejas, se les puede pedir la lectura de “La fuerza de los fuertes” de Jack London; Allí, en un relato, un abuelo le cuenta a sus nietos como un puñado de individuos aislados, a fin de evitar su extinción, tuvo que constituirse en un grupo a través de un acuerdo y luego se fue transformando en una sociedad cada vez más compleja, donde se identifican con facilidad diversos roles comunes a las sociedades modernas: manipulación, controles sociales, por la fuerza y a través del entretenimiento y la religión, monopolios y demás desviaciones finalmente acaban por colapsar esa sociedad. El alumno ubica con cierta facilidad los roles, medios de control, excesos, reglas impuestas, estructura social y causas del declive de dicha sociedad. ¿Que otros aspectos de esta estrategia pueden ser atrayentes para el alumno y eficaces para el desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje? Eso lo comentamos en otra entrega