El Festival del Año Nuevo Chino en Mexicali reunió a 42 mil 500 asistentes el pasado fin de semana, consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de la región. De acuerdo con María de Los Ángeles Murillo Flores, presidenta del Comité de Turismo y Convenciones (Cotuco), la celebración se ha convertido en un espacio de encuentro cultural y diplomático que proyecta a la capital bajacaliforniana a nivel internacional.
Las actividades se desarrollaron en el Centro Histórico, particularmente en la zona de La Chinesca, donde cientos de familias disfrutaron del tradicional desfile, danzas y presentaciones artísticas. Durante el protocolo inaugural, la presidenta municipal, Norma Bustamante, subrayó que esta celebración representa una parte esencial de la identidad local y un símbolo de la relación histórica entre Mexicali y la comunidad china.
La presencia de representantes consulares de Estados Unidos y de la República Popular China, así como de agrupaciones artísticas provenientes de Asia, dio al festival un carácter internacional. Entre los invitados destacó la Orquesta de Música Antigua de Xi’an, que ofreció un repertorio tradicional, además de la visita de Zhengjie Zhao, vicepresidente de la Cámara de Comercio Jiangsu de China en México, fortaleciendo los vínculos culturales y comerciales.
El programa incluyó el desfile de dragones y serpientes, demostraciones de artes marciales, música tradicional y un espectáculo de video mapping proyectado sobre el monumento al Cocinero Chino. En esta intervención visual se integraron íconos de la cultura mexicana y global, como El Chapulín Colorado y Mario Bros, generando una fusión que sorprendió a los asistentes y reafirmó el carácter multicultural del evento.
Sin embargo, la magnitud actual del festival contrasta con sus orígenes. Durante las primeras décadas, las celebraciones eran encuentros íntimos que tenían lugar en asociaciones como la Asociación China de Mexicali. En los sótanos de La Chinesca, protegidos del calor extremo, las familias compartían cenas tradicionales y realizaban rituales de agradecimiento. Mientras el resto de la ciudad apenas percibía el cambio del ciclo lunar, en el subsuelo se mantenían vivas las tradiciones del dragón y los sobres rojos (hongbao), preservando el vínculo con la patria lejana.
La gastronomía fue clave en la consolidación de esta herencia cultural. Mexicali es reconocida por su oferta de comida china, y durante el Año Nuevo los restaurantes del centro se convertían en el epicentro de la fiesta, ofreciendo banquetes con arroz frito, chop suey y pato, en una fusión de ingredientes locales con técnicas orientales. Esta mezcla culinaria simbolizó la integración de la comunidad china en el tejido social mexicalense, al punto de que el calendario lunar comenzó a ser respetado y celebrado por amplios sectores de la población.
En años recientes, el gobierno municipal y diversas asociaciones formalizaron las festividades mediante festivales masivos en la zona remodelada de La Chinesca, con la inauguración de museos y murales que narran la historia migrante. Hoy, el Año Nuevo Chino es una de las fechas más relevantes del calendario turístico de Baja California, y la danza del león no solo representa la cultura china, sino el orgullo de una ciudad que se reconoce mestiza, multicultural y profundamente marcada por sus raíces orientales.