COLUMNA POLITICA…..BC DIGITAL
En el escenario público de Baja California, los observadores de la escena local saben bien que la marcha del estado se rige bajo un calendario propio, donde la planeación del mañana compite diariamente con las urgencias del presente. La atmósfera institucional se encuentra en una etapa de notables reacomodos. En este contexto, la prioridad del bloque gubernamental se concentra en afianzar el rumbo del timón y mantener la cohesión de sus distintas expresiones frente a las tareas de la administración pública. Quien interpretó esta coyuntura con gran oficio fue la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, al emitir un mensaje de estricta coordinación y orden directo a la estructura de su gabinete. Al establecer la pauta de que aquellos colaboradores con intenciones de participar en proyectos futuros deben separarse formalmente de sus funciones actuales, la titular del Ejecutivo no solo resguarda la imparcialidad de las dependencias, sino que asegura que el aparato estatal camine con paso firme, concentrado sólidamente en dar resultados a la ciudadanía.
La presentación del Segundo Informe de Julieta Ramírez dejó una lectura que los observadores de la política estatal difícilmente pasaron por alto. El despliegue de alcaldes, legisladores, funcionarios y operadores vinculados al proyecto de Marina del Pilar Ávila Olmeda convirtió el acto en algo más que una rendición de cuentas parlamentaria. La nutrida movilización confirmó que la senadora continúa formando parte de uno de los grupos con mayor capacidad de organización dentro de Morena en Baja California. En política, los informes muestran resultados; las convocatorias muestran fuerza, y la de esta semana envió un mensaje que fue ampliamente comentado en los círculos políticos de la entidad.
Mientras en el gabinete se predica la concentración institucional, en el Congreso del Estado la oposición ha decidido jugar sus mejores cartas en el terreno de la salud, convirtiendo la máxima tribuna en una aduana de constante escrutinio técnico. La diputada emecista Daylín García Ruvalcaba abrió la discusión cuestionando la permanencia del secretario del ramo, Adrián Medina Amarillas, una postura que rápidamente encontró eco en las bancadas de Acción Nacional con Alejandrina Corral Quintero, Diego Echevarría Ibarra y Eva María Vázquez Hernández. El debate, lejos de enfriarse, ha puesto bajo la lupa la accidentada transición hacia el modelo federal del IMSS-Bienestar que coordina Miguel Romero. Más allá de la natural confrontación de narrativas entre el desabasto y la reestructuración hospitalaria, el verdadero reto para las autoridades será demostrar que las mesas de trabajo se traducen en medicinas reales en las clínicas antes de que el desgaste del sector empiece a pasar facturas costosas.
Más allá de la polémica puntual sobre las prerrogativas partidistas, las declaraciones de Jesús Alejandro Ruiz Uribe dejan entrever una discusión de fondo que comienza a ganar espacio dentro de Morena: la defensa de los principios que dieron origen al movimiento. Al cuestionar mecanismos que, a su juicio, privilegian intereses particulares por encima del beneficio colectivo, el fundador morenista coloca nuevamente en la mesa conceptos como la austeridad, la justicia distributiva y el uso social de los recursos públicos. En una etapa donde la actividad política suele concentrarse en cálculos electorales y posicionamientos de grupos, Ruiz Uribe parece apostar por una narrativa distinta: recordar que la legitimidad de los gobiernos emanados de Morena descansa en su capacidad para mantener vigentes los ideales democráticos y de transformación que impulsaron su nacimiento. La discusión, por tanto, trasciende nombres y coyunturas; se trata de un debate sobre la congruencia entre los principios que dieron origen al proyecto político y las decisiones que hoy se toman desde los espacios de poder.
Por el lado de la capital, el termómetro público de Mexicali enfrenta sus propios desafíos de cara a un verano que promete ser complejo tanto en el clima como en la gestión. Ante los cuestionamientos sobre el uso de aeronaves oficiales, la administración estatal ha optado por la transparencia, detallando que dichos activos se incorporaron bajo los cauces legales del INDEP. Sin embargo, la verdadera nota de atención la puso el dirigente del CCE local, Octavio Sandoval López, al advertir sobre la vulnerabilidad de la red de la CFE y el riesgo inminente de apagones estacionales. En una ciudad donde la energía es vital, coordinar esfuerzos para proteger el suministro de hospitales y comercios se vuelve la prioridad número uno del gobierno, un examen de control de daños donde evitar que el malestar social suba al ritmo de las altas temperaturas del Valle será el verdadero indicador de éxito.
En la zona de la costa, Tijuana se confirma como el laboratorio de adaptación y supervivencia política más intenso del estado. La salida de Arnulfo Guerrero León de la Secretaría del Ayuntamiento obligó al alcalde Ismael Burgueño Ruiz a realizar un movimiento rápido en el tablero, apostando por la experiencia legislativa y el oficio de Ramón Vázquez Valadez para timonear la política interna del municipio. Este ajuste en las segundas líneas le permite al primer edil mantener el orden en casa mientras se concentra en la proyección externa de la plaza. Burgueño sabe bien que en la ciudad fronteriza la percepción es clave, y por ello busca cobijo en la vitrina internacional del festival «Baja Fut Fest» y la estancia de la selección mundialista de Irán, una jugada pragmática para asociar su gestión con el dinamismo económico y el desarrollo global.
Por otra parte, la conducción de la agenda con los sectores organizados mantiene a los operadores del estado tejiendo finos puentes de negociación. En el magisterio, la CNTE de Marco Antonio Pacheco Peña ya calienta los motores para un plantón permanente que trasladará demandas laborales de corte federal al escenario local, un foco de atención que exigirá toda la atención educativa. En contraste, la dirigencia del Sindicato de Burócratas que encabezan José Gutiérrez y Patricia Ruiz ha preferido la vía de la diplomacia institucional, entregando su pliego petitorio 2026 bajo un ambiente de mutuo respeto que evita fricciones con el Ejecutivo. Al mismo tiempo, en las parcelas del Valle de Mexicali, el liderazgo de Horacio Gómez Carranza busca establecer canales de interlocución con la nueva estructura de la SADER federal bajo el mando de Columba López, con la esperanza de que los proyectos de reconversión productiva pasen de los discursos a los presupuestos.