CULTURA VIVA Y RESISTENCIA EDITORIAL: ASÍ FUE LA 40 FERIA DEL LIBRO DE TIJUANA

Cuarenta años de palabra viva: concluye con éxito la 40ª Feria del Libro de Tijuana

Tijuana celebró del 6 al 15 de junio de 2025 la edición número 40 de su Feria del Libro, un evento que no sólo reafirmó su vocación cultural sino que sorprendió por su vitalidad, capacidad de convocatoria y adaptación al nuevo rostro de la ciudad. Con una inversión histórica de siete millones de pesos y una derrama económica preliminar de dos millones en ventas editoriales, el encuentro librero cerró con un balance positivo, pese a los desafíos financieros y logísticos que enfrentó en esta edición.

Un nuevo corazón cultural al este de Tijuana

Por primera vez en su historia, la Feria del Libro se trasladó a la zona este de la ciudad, específicamente a la explanada del Museo Interactivo El Trompo. Este cambio no fue menor: significó una apuesta por descentralizar la oferta cultural y acercarla a una población creciente que por años ha demandado eventos de calidad. Las instalaciones, pensadas para la infancia y la ciencia, acogieron de manera funcional y simbólica la fiesta de la palabra, que congregó a 37 mil visitantes, incluidos 8 mil estudiantes llevados por la Secretaría de Educación Municipal.

Una feria que resiste y renace

La FILT-40 no sólo conmemoró cuatro décadas de existencia —desde aquella modesta primera edición en la Calle Séptima en 1980—, sino que lo hizo con una energía renovada, impulsada por la Secretaría de Cultura de Tijuana, encabezada por la Mtra. Illya Haro, la primera mujer en asumir esta cartera en el noroeste del país. El compromiso del ayuntamiento, liderado por el alcalde Ismael Burgueño, y el entusiasmo de los libreros locales, como Vladimir López, fueron claves para sacar adelante esta edición en un contexto de incertidumbre y retos económicos.

Más que libros: un crisol de experiencias

Durante diez días, más de 50 editoriales nacionales e internacionales ofrecieron catálogos diversos, mientras que los escenarios de la feria dieron cabida a más de 250 actividades, entre talleres, conferencias, conciertos y exposiciones. Figuras como Alberto Ruy Sánchez, Socorro Venegas, Gabriela Jáuregui y Odin Dupeyron enriquecieron el programa, junto con un homenaje especial a Eraclio Zepeda, en voz de su hija, Masha Zepeda. La feria se consolidó, así, como un mosaico multidisciplinario que atrajo públicos de todas las edades.