El Congreso de Baja California dio luz verde a diversas iniciativas que reflejan un enfoque transversal en políticas sociales, salud pública, seguridad ciudadana y desarrollo económico. Las reformas aprobadas por distintas comisiones y los exhortos emitidos en el pleno abarcan desde la protección de niñas, niños y mujeres víctimas de violencia hasta el fortalecimiento de estrategias económicas como el nearshoring, además de abordar tensiones políticas que marcaron la agenda estatal.
Uno de los avances más relevantes en materia de salud fue la aprobación, por parte de la Comisión de Salud, de tres dictámenes que buscan mejorar la atención a grupos vulnerables. Destacan la implementación de estrategias con perspectiva de género para mujeres víctimas de violencia y la obligación de profesionales en salud mental de notificar casos de abuso infantil. Ambas propuestas atienden problemáticas persistentes en el estado, como la violencia de género y el maltrato infantil, y reflejan la necesidad de una atención médica integral con enfoque de derechos humanos.
En ese mismo sentido, también se aprobó una reforma para definir con mayor claridad qué establecimientos de salud deben contar con Aviso de Funcionamiento y Licencia Sanitaria, buscando elevar la calidad de los servicios médicos prestados en Baja California. Esta medida tiene el potencial de reducir riesgos sanitarios, garantizar mayor control normativo y brindar mayor certeza a pacientes y autoridades.
Por otra parte, el Congreso dio un paso significativo en materia de inclusión social al avalar una propuesta que impulsa la desinstitucionalización de personas con discapacidad. Esta reforma promueve su integración comunitaria y autonomía, alineándose con un enfoque moderno en derechos humanos que deja atrás modelos asistencialistas.