En respuesta a la creciente preocupación por las deportaciones masivas desde Estados Unidos, los gobiernos locales y federales han reforzado su coordinación en Baja California.
En Mexicali, la alcaldesa Norma Bustamante anunció la llegada de dos mil agentes federales para atender a migrantes en albergues temporales. El estacionamiento del Centro de Ferias, Eventos y Exposiciones (FEX) y las instalaciones del CREA se destinarán a esta labor, aunque la duración de la operación aún es incierta. Esto podría implicar la cancelación de las tradicionales Fiestas del Sol.
En Tijuana, el XXV Ayuntamiento, liderado por el alcalde Ismael Burgueño Ruiz, declaró estado de emergencia. Esta medida busca anticiparse a la llegada de migrantes y garantizar un trato digno. Durante una sesión extraordinaria, se aprobó la asignación de recursos extraordinarios para infraestructura, contrataciones y logística. Las autoridades enfatizaron la importancia de una colaboración estrecha entre los tres niveles de gobierno para enfrentar la situación de manera efectiva.