Durante el ciclo escolar 2024-2025, Baja California registró apenas 5,114 estudiantes inscritos en programas de posgrado, lo que representa solo el 4.18% de la matrícula total de educación superior en la entidad. La cifra refleja la baja continuidad académica tras la licenciatura y evidencia un reto para el desarrollo del talento especializado en la región.
De acuerdo con datos del Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (CEMDI), la matrícula estatal de educación superior alcanzó los 932,055 alumnos, aunque con una disminución de 1.01% respecto al ciclo anterior, equivalente a 9,521 estudiantes menos. Esta caída refuerza la preocupación sobre la falta de impulso hacia la formación avanzada.
La presidenta del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana (CDT), Ana Alicia Meneses Martínez, subrayó que la especialización académica es un factor determinante para mejorar la empleabilidad y los niveles salariales. Señaló que el bajo porcentaje de posgrados abre un área de oportunidad para fortalecer la preparación de los jóvenes en sectores estratégicos.
Meneses Martínez explicó que una proporción significativa de egresados opta por incorporarse de inmediato al mercado laboral tras concluir la licenciatura, lo que limita la continuidad educativa. Sin embargo, consideró fundamental que los recién graduados destinen un periodo a la capacitación y reflexión profesional para definir si desean profundizar en su campo de estudio.
Desde la perspectiva estudiantil, algunos jóvenes consideran que la experiencia laboral pesa más que la formación académica adicional. Tal es el caso de Saúl Aparicio, egresado universitario que manifestó su preferencia por consolidarse profesionalmente dentro de su empresa, al estimar que el conocimiento adquirido en el trabajo resulta más útil que cursar un posgrado.
En cuanto a las áreas con mayor número de egresados en 2025, destacan Derecho con 1,994 graduados, Administración de Empresas con 1,468, además de Psicología e Ingeniería Industrial. Esta concentración de carreras contrasta con la limitada matrícula en estudios avanzados, lo que incrementa la competencia laboral en sectores tradicionales.
Los datos del CEMDI también revelan que Tijuana concentra el 52.08% de la población estudiantil de Baja California, seguida de Mexicali con el 26.44%. Ante ello, Meneses Martínez reiteró que elevar los niveles educativos contribuye al desarrollo económico y social, y subrayó la necesidad de alinear la oferta académica con las demandas del sector productivo.
A nivel nacional, la proporción de estudiantes de posgrado también se mantiene baja, rondando el 5% de la matrícula total de educación superior. Expertos coinciden en que México requiere políticas públicas más sólidas para incentivar la formación avanzada, incluyendo becas, programas de vinculación con empresas y mayor difusión sobre la importancia de la investigación aplicada.