Baja 1000 consolida su legado con nuevos campeones y alta afluencia

La edición 58 de la Baja 1000 cerró con un resultado histórico tanto en lo deportivo como en lo social, al coronarse Christopher Polvoorde y Bryce Menzies en los Trophy Trucks SCORE y al registrarse una afluencia cercana a las 150 mil personas sin incidentes de gravedad, según autoridades de Ensenada. La icónica carrera volvió a consolidar a Baja California como la capital mundial del off-road.

Polvoorde y Menzies dominaron la ruta de más de 835 millas, completando una actuación que les devolvió al círculo de ganadores tras un año de espera. A bordo del Ford Raptor Mason número 94, la dupla estadounidense culminó el recorrido con un ritmo constante que les aseguró el triunfo absoluto en la competencia más exigente del serial SCORE International.

Para Polvoorde, de 25 años, el resultado representó la realización de un sueño de infancia. Tras llegar a la meta entre lluvia y celebración, el piloto reconoció que aún procesaba el logro y destacó el papel del equipo técnico para sortear un día marcado por cambios en el clima y exigencias extremas del terreno. Su triunfo refrenda su crecimiento dentro de los llamados “Monstruos del Desierto”.

Además del duelo principal en los Trophy Trucks, la jornada dejó actuaciones relevantes en otras categorías. Tyler Lynn encabezó la clasificación general en motocicletas por segundo año consecutivo junto al equipo Slam Life Racing, que completó una temporada perfecta al ganar todas las fechas del Campeonato Mundial del Desierto 2025 en Pro Moto Unlimited. En autos, los McMillin volvieron a figurar entre los primeros lugares con un sólido desempeño.

En el balance institucional, las autoridades municipales informaron que se logró un “saldo blanco” gracias a un operativo conjunto entre corporaciones locales, estatales y federales. Personal de Seguridad Pública, Sedena, Marina y Guardia Nacional mantuvo presencia en los puntos de mayor afluencia, particularmente en zonas turísticas y áreas de festejo, garantizando un flujo seguro de espectadores.

La alcaldesa Claudia Agatón Muñiz subrayó que la coordinación interinstitucional y el comportamiento responsable del público fueron decisivos para un cierre sin incidentes mayores. La ocupación hotelera alcanzó hasta el 90 %, evidenciando el impacto económico que genera la llegada de miles de visitantes nacionales e internacionales.

Con el paso de competidores de más de 20 países y una derrama económica significativa, la Baja 1000 reafirmó su condición como uno de los eventos más emblemáticos del deporte motor. Para la comunidad local, la edición 58 no solo celebró grandes victorias en la pista, sino también la capacidad de la ciudad para combinar seguridad, turismo y tradición deportiva en una sola fiesta.