El piloto mexicano Alan Ampudia se coronó campeón de la sexta edición de la Score Baja 400, consolidándose como una de las figuras más destacadas del Campeonato Mundial del Desierto 2025. Con un tiempo de 8 horas, 12 minutos y 29 segundos, Ampudia recorrió las 427.64 millas del desierto bajacaliforniano al mando de su Ford Raptor número 10, en una reñida competencia contra el australiano Toby Price, a quien logró superar en el tramo final.
Este triunfo representa un logro histórico: Ampudia se convirtió en el primer mexicano en ganar tres carreras consecutivas overall dentro del serial Score International, incluyendo la San Felipe 250 y la Baja 500. La victoria en Ensenada marcó también su primer título en la Baja 400, una carrera que hasta ahora se le había resistido, y con ello fortalece su liderazgo en la temporada 2025.
El evento reunió a 177 equipos de más de 10 países, de los cuales solo el 60% logró finalizar el recorrido. Las categorías incluyeron autos, motocicletas, y más, destacando también la actuación de Tyler Lynn y Carter Klein, quienes triunfaron en Pro Moto Unlimited tras completar su ruta en 8 horas, 28 minutos y 7 segundos, enfrentando zonas exclusivas para motos como el Rancho Nelson en el ejido Piedras Gordas.
El arranque oficial se llevó a cabo desde el Bulevar Costero de Ensenada, con presencia de autoridades como la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz y representantes de Turismo, Seguridad y Marina. La ciudad fue epicentro de la adrenalina off-road y miles de aficionados se dieron cita para animar a sus equipos favoritos.
Aunque Ampudia celebra sus tres triunfos en la temporada, su mirada ya está puesta en la Baja 1000, la carrera más prestigiosa del calendario. Según declaró, su meta es ganarla para cerrar con broche de oro: «Si no se gana la 1000, queda la sensación de que no se logró nada», comentó con determinación.
La Baja 1000 será la gran prueba final, donde Ampudia buscará completar un año perfecto y afianzar su lugar como uno de los grandes íconos del off-road mundial. Su enfoque está claro: competir sin presión, pero con la misma intensidad que lo ha llevado a conquistar las pistas más exigentes del desierto.