ASPIRANTES, CONTROVERSIAS Y MENSAJES DE DISCIPLINA MARCARON LA AGENDA POLÍTICA DE LA SEMANA

COLUMNA POLITICA…..BC DIGITAL

La dinámica política de Baja California comenzó a mostrar durante la semana un escenario cada vez más definido rumbo al proceso electoral de 2027, aunque todavía bajo un ambiente donde los posicionamientos tempranos conviven con llamados públicos a la prudencia y al control interno. Morena continúa siendo la fuerza política dominante en el estado, pero al mismo tiempo enfrenta el reto de administrar la creciente cantidad de aspirantes que buscan proyectarse desde ahora hacia alcaldías, diputaciones y eventualmente la gubernatura. En ese contexto, la próxima visita de Ariadna Montiel Reyes adquirió un peso político especial, particularmente por el mensaje que comenzó a circular dentro del partido respecto a no permitir perfiles con “manchas” o antecedentes que puedan afectar la imagen del movimiento. Más que una simple visita institucional, el mensaje fue interpretado como una advertencia preventiva ante el adelantado reacomodo interno que ya se vive en Baja California.

Esa circunstancia explica también por qué distintos actores comenzaron a medir cuidadosamente sus movimientos públicos. En Mexicali, la diputada Michel Sánchez Allende confirmó su interés en competir por la alcaldía, aunque procurando mantener un discurso institucional y alineado a los tiempos internos de Morena. Lo mismo ocurre con otros perfiles que empiezan a tomar visibilidad, como Armando Samaniego, Claudia Beltrán, Netza Jáuregui y la senadora Julieta Ramírez, quien mantiene presencia constante en actividades políticas y sociales. En paralelo, nombres como Alfredo Álvarez Cárdenas continúan construyendo estructura y presencia pública mediante proyectos y encuentros políticos, reflejando cómo el proceso sucesorio comenzó a moverse mucho antes del arranque formal de campañas.

Mientras tanto, en la oposición el panorama sigue mostrando señales de fragmentación y dificultad para construir liderazgos competitivos. El PRI atraviesa quizá uno de sus momentos más complejos en Baja California, marcado por confrontaciones entre Álvaro Aldrete Gruel y Guadalupe Gutiérrez Fregoso, así como cuestionamientos sobre el manejo interno del partido y su capacidad real de conservar competitividad electoral. En el PAN, aunque comienzan a mencionarse perfiles como Margarita Flores Guizar y Diego Echevarría Ibarra, todavía no se observa una figura con suficiente fuerza para disputar seriamente el dominio político de Morena. Movimiento Ciudadano, por su parte, intenta fortalecer presencia con el activismo político de Alcibiades García Lizardi, aunque aún en una etapa más orientada al posicionamiento que a la consolidación electoral.

En medio de ese ambiente político, algunos temas sociales y de derechos humanos terminaron por convertirse también en factores de presión pública para gobiernos y actores políticos. El caso de la llamada “Patrulla Espiritual” escaló rápidamente de una denuncia local a un tema de discusión estatal, obligando a posicionamientos de distintas figuras políticas. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda condenó públicamente los hechos y pidió reforzar mecanismos de supervisión en centros de rehabilitación, mientras que la fiscal María Elena Andrade Ramírez confirmó investigaciones formales. A su vez, el diputado Jaime Cantón Rocha asumió una postura crítica en defensa de los derechos de las personas trans, reflejando cómo los debates públicos sobre inclusión, derechos humanos y seguridad comienzan también a influir en la narrativa política rumbo a los próximos años. En paralelo, el ex delegado federal Dr. Alejandro Ruiz Uribe intervino en la discusión pública proponiendo que, en el caso de personas con adicciones que cometan un primer delito, se privilegie la rehabilitación sobre la cárcel, planteamiento que abrió nuevas opiniones sobre la necesidad de replantear el enfoque institucional hacia las adicciones y la reinserción social.

En el ámbito gubernamental, varios actores aprovecharon la semana para reforzar presencia pública desde sus respectivas responsabilidades institucionales. El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, mantuvo una agenda intensa que combinó actividades sociales, educativas y programas de apoyo comunitario, en una estrategia que fortalece su cercanía con distintos sectores sociales. En Mexicali, el trabajo del director de Seguridad Pública Municipal, Luis Felipe Chan Baltazar, continuó recibiendo reconocimiento de organismos empresariales y ciudadanos por mantener coordinación institucional en temas de seguridad. De igual forma, Alejandro Ruiz Uribe permaneció activo en actividades relacionadas con programas sociales y estructura territorial de bienestar, manteniendo presencia política en distintas regiones del estado aun después de su salida de la delegación federal, lo que para diversos observadores refleja que sigue siendo un actor con capacidad de operación y contacto político dentro de Morena.

En términos generales, la semana dejó ver un Baja California donde el escenario político comenzó a transitar lentamente de la administración gubernamental cotidiana hacia una etapa de reacomodos anticipados, construcción de grupos y posicionamientos internos. Morena mantiene ventaja política y estructura territorial, pero enfrenta el desafío de ordenar sus propias aspiraciones internas bajo criterios de disciplina y control de perfiles, particularmente tras los mensajes enviados desde el entorno de Ariadna Montiel Reyes. La oposición, mientras tanto, continúa buscando reorganizarse frente a un escenario complejo y todavía sin liderazgos sólidos. Todo ello ocurre en medio de una agenda pública donde seguridad, derechos humanos, servicios públicos y programas sociales continúan marcando el ánimo ciudadano y el tono de la conversación política en Baja California.