La inteligencia artificial ha impulsado el uso de dispositivos inteligentes para el
monitoreo personalizado de la salud. Relojes inteligentes, anillos de salud y otros
equipos portátiles registran métricas como la actividad física, el ritmo cardíaco y la
calidad del sueño. Estos dispositivos, integrados con aplicaciones especializadas,
ofrecen recomendaciones en tiempo real para mejorar el bienestar.